martes 15 de julio de 2008

Chistes breves

-Los padres que no se hacen entender por los hijos son unos estúpidos. ¿Me comprendes?

-No, papá.



Era un hombre tan vago, tan vago, que cuando se murió sus amigos pusieron la siguiente inscripción en su tumba: "Aquí continúa descansando".



-Papá, papá, ¿qué quiere decir "paranoico"?

-Probablemente crees que no lo sé y me quieres pillar, ¿no?



-Pues esta mañana, al levantarme, me encontraba tan mal que decidí matarme tomándome mil aspirinas.

-¿Ah, sí? ¿Y qué pasó?

-Después de tomarme la segunda me encontré ya mucho mejor.



-Ahora tengo que tener mucho cuidado con quedarme embarazada.

-¡Pero si tu marido se ha hecho la vasectomía!

-Por eso mismo, por eso mismo.



Comentario de una madre:

-¡Qué mala suerte tuvo la nena! El marío le ha salío cornúo...



El marido llega tarde y salta rápidamente a la cama.

-Déjame tranquila -dice su mujer-, tengo dolor de cabeza.

-¡Pero bueno! ¿Qué os pasa hoy a todas?



El hombre vio unas bonitas tarjetas de San Valentín y le preguntó al vendedor:

-¿Tiene tarjetas que pongan "Para mi único y verdadero amor"?

-Por supuesto, claro que tenemos.

El cliente, satisfecho, replicó:

-Deme cinco, por favor.



Una amiga le comenta a otra:

-Oye, ese abrigo de piel es muy bonito..., ¿pero no te da pena que un pobre animal sufra para que tú presumas?

-Y tú..., ¿por qué defiendes a mi marido?



Manuel fue el lunes a la zapatería. Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes. Al entregárselos, el empleado le advirtió:

-Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante durante los primeros cinco días.

-No hay problema -respondió Manuel-. No los voy a usar hasta el próximo domingo...



Un señor que tenía sólo la mitad de su brazo izquierdo llevaba puesto su reloj en ese brazo. Pasó un camionero y con curiosidad le preguntó:

-Señor, disculpe, ¿por qué no se pone el reloj en la mano derecha? Sería más cómodo para ver la hora.

Entonces el señor, molesto, le dijo:

-¿Le va a dar usted cuerda?



Berta le dice a su esposo:

-Hoy me topé con un hombre tan malcriado que, apenas me vio, comenzó a insultarme, usando palabras muy feas.

-¿Dónde conociste a ese hombre? -le preguntó su esposo-.

-En la calle, después de que lo atropellara con el auto.



-Rosa, ¿te parece muy escotado este vestido?

-¿Tú tienes pelos en el pecho?

-¡No!

-Entonces es muy escotado.



-Oye, ¿tú te acostabas con tu mujer antes de casarte?

-Yo sí. ¿Y tú?

-Yo también..., pero que conste que aún no te conocía.



-¡Mamá, mamá...! Me se cae la baba.

-No hija, es "se me".

-No, mamá... ¡Te juro que es baba!



-¡Papá, papá...! ¿Por qué os casasteis tú y mamá?

-¡Por tu culpa, cabrón!



-Oye, a ver si tu sabes esta: "Órgano sexual femenino", con cuatro letras, y la segunda es una "o".

-¿Horizontal o vertical?

-Horizontal.

-Entonces "boca".



-Por fin, después de 6 años de relaciones, mi novio me habló de matrimonio.

-¿Y qué te dijo?

-Que tiene esposa y dos hijos.



-Jamás llegué a imaginar que tus estudios costarían tanto.

-¡Y eso, papá, que yo soy de los que menos estudian!



-Señor policía, ¿sabe usted dónde queda el Estadio Nacional?

-Claro, ¡eso hasta el más bruto lo sabe!

-Pues por eso se lo pregunto.



-Dígame, señora, ¿se puede confiar en su marido?

-Por supuesto, yo le he confiado mi vida entera.

-Sí, claro, pero yo pregunto si se le podrá confiar algo de valor.



-Mi esposa conduce fatal, no sé qué hacer para que vaya con cuidado.

-Pues recuérdale que, si tuviese un accidente, su edad aparecería en los periódicos...



Un gallego está pintando el techo de la habitación. Llega su mujer y le dice:

-¡Pon unos papeles en el suelo!

-No, mujer, si llego bien.



-Señor profesor, Pablito me ha mandado al diablo.

-Bueno... ¿y qué has hecho tú?

-Pues nada, he venido a verle a usted.



-Oye, ¡que mi gato ha matado a tu perro!

-¿Pero qué dices, idiota? ¡Si mi perro es un dóberman!

-Ya, pero es que mi gato es hidráulico.



Él preguntó:

-¿Por qué las mujeres siempre tratan de impresionarnos con la apariencia, y no con la inteligencia?

Ella respondió:

-Porque hay más posibilidades de que un hombre sea estúpido que ciego.



-Mi amiga le ha confesado todas las infidelidades a su marido.

-¡Qué valor!

-Déjate de tonterías... ¡Qué memoria!



Un hombre va a ver al urólogo y le dice que quiere hacerse una vasectomía. El doctor le dice:

-Señor, es una decisión muy importante, ¿lo ha comentado con su esposa e hijos?

El señor le contesta:

-Sí, se sometió a votación y quedó 17 a 2.



-Mi hija se casó con un piloto italiano. ¿Y la suya?

-Con un vestido de seda.



-¡Hola, Caperucita verde!

-¡Hola, lobo daltónico!



-¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?

-¡Coño! Ya debe de andar muy lejos...



-Disculpe, chófer, ¿este autobús me llevará al cementerio?

-Pruebe usted a ponerse delante, caballero.

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