-Los padres que no se hacen entender por los hijos son unos estúpidos. ¿Me comprendes?
-No, papá.
Era un hombre tan vago, tan vago, que cuando se murió sus amigos pusieron la siguiente inscripción en su tumba: "Aquí continúa descansando".
-Papá, papá, ¿qué quiere decir "paranoico"?
-Probablemente crees que no lo sé y me quieres pillar, ¿no?
-Pues esta mañana, al levantarme, me encontraba tan mal que decidí matarme tomándome mil aspirinas.
-¿Ah, sí? ¿Y qué pasó?
-Después de tomarme la segunda me encontré ya mucho mejor.
-Ahora tengo que tener mucho cuidado con quedarme embarazada.
-¡Pero si tu marido se ha hecho la vasectomía!
-Por eso mismo, por eso mismo.
Comentario de una madre:
-¡Qué mala suerte tuvo la nena! El marío le ha salío cornúo...
El marido llega tarde y salta rápidamente a la cama.
-Déjame tranquila -dice su mujer-, tengo dolor de cabeza.
-¡Pero bueno! ¿Qué os pasa hoy a todas?
El hombre vio unas bonitas tarjetas de San Valentín y le preguntó al vendedor:
-¿Tiene tarjetas que pongan "Para mi único y verdadero amor"?
-Por supuesto, claro que tenemos.
El cliente, satisfecho, replicó:
-Deme cinco, por favor.
Una amiga le comenta a otra:
-Oye, ese abrigo de piel es muy bonito..., ¿pero no te da pena que un pobre animal sufra para que tú presumas?
-Y tú..., ¿por qué defiendes a mi marido?
Manuel fue el lunes a la zapatería. Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes. Al entregárselos, el empleado le advirtió:
-Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante durante los primeros cinco días.
-No hay problema -respondió Manuel-. No los voy a usar hasta el próximo domingo...
Un señor que tenía sólo la mitad de su brazo izquierdo llevaba puesto su reloj en ese brazo. Pasó un camionero y con curiosidad le preguntó:
-Señor, disculpe, ¿por qué no se pone el reloj en la mano derecha? Sería más cómodo para ver la hora.
Entonces el señor, molesto, le dijo:
-¿Le va a dar usted cuerda?
-No, papá.
Era un hombre tan vago, tan vago, que cuando se murió sus amigos pusieron la siguiente inscripción en su tumba: "Aquí continúa descansando".
-Papá, papá, ¿qué quiere decir "paranoico"?
-Probablemente crees que no lo sé y me quieres pillar, ¿no?
-Pues esta mañana, al levantarme, me encontraba tan mal que decidí matarme tomándome mil aspirinas.
-¿Ah, sí? ¿Y qué pasó?
-Después de tomarme la segunda me encontré ya mucho mejor.
-Ahora tengo que tener mucho cuidado con quedarme embarazada.
-¡Pero si tu marido se ha hecho la vasectomía!
-Por eso mismo, por eso mismo.
Comentario de una madre:
-¡Qué mala suerte tuvo la nena! El marío le ha salío cornúo...
El marido llega tarde y salta rápidamente a la cama.
-Déjame tranquila -dice su mujer-, tengo dolor de cabeza.
-¡Pero bueno! ¿Qué os pasa hoy a todas?
El hombre vio unas bonitas tarjetas de San Valentín y le preguntó al vendedor:
-¿Tiene tarjetas que pongan "Para mi único y verdadero amor"?
-Por supuesto, claro que tenemos.
El cliente, satisfecho, replicó:
-Deme cinco, por favor.
Una amiga le comenta a otra:
-Oye, ese abrigo de piel es muy bonito..., ¿pero no te da pena que un pobre animal sufra para que tú presumas?
-Y tú..., ¿por qué defiendes a mi marido?
Manuel fue el lunes a la zapatería. Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes. Al entregárselos, el empleado le advirtió:
-Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante durante los primeros cinco días.
-No hay problema -respondió Manuel-. No los voy a usar hasta el próximo domingo...
Un señor que tenía sólo la mitad de su brazo izquierdo llevaba puesto su reloj en ese brazo. Pasó un camionero y con curiosidad le preguntó:
-Señor, disculpe, ¿por qué no se pone el reloj en la mano derecha? Sería más cómodo para ver la hora.
Entonces el señor, molesto, le dijo:
-¿Le va a dar usted cuerda?
Berta le dice a su esposo:
-Hoy me topé con un hombre tan malcriado que, apenas me vio, comenzó a insultarme, usando palabras muy feas.
-¿Dónde conociste a ese hombre? -le preguntó su esposo-.
-En la calle, después de que lo atropellara con el auto.
-Rosa, ¿te parece muy escotado este vestido?
-¿Tú tienes pelos en el pecho?
-¡No!
-Entonces es muy escotado.
-Oye, ¿tú te acostabas con tu mujer antes de casarte?
-Yo sí. ¿Y tú?
-Yo también..., pero que conste que aún no te conocía.
-¡Mamá, mamá...! Me se cae la baba.
-No hija, es "se me".
-No, mamá... ¡Te juro que es baba!
-¡Papá, papá...! ¿Por qué os casasteis tú y mamá?
-¡Por tu culpa, cabrón!
-Oye, a ver si tu sabes esta: "Órgano sexual femenino", con cuatro letras, y la segunda es una "o".
-¿Horizontal o vertical?
-Horizontal.
-Entonces "boca".
-Por fin, después de 6 años de relaciones, mi novio me habló de matrimonio.
-¿Y qué te dijo?
-Que tiene esposa y dos hijos.
-Jamás llegué a imaginar que tus estudios costarían tanto.
-¡Y eso, papá, que yo soy de los que menos estudian!
-Señor policía, ¿sabe usted dónde queda el Estadio Nacional?
-Claro, ¡eso hasta el más bruto lo sabe!
-Pues por eso se lo pregunto.
-Dígame, señora, ¿se puede confiar en su marido?
-Por supuesto, yo le he confiado mi vida entera.
-Sí, claro, pero yo pregunto si se le podrá confiar algo de valor.
-Mi esposa conduce fatal, no sé qué hacer para que vaya con cuidado.
-Pues recuérdale que, si tuviese un accidente, su edad aparecería en los periódicos...
Un gallego está pintando el techo de la habitación. Llega su mujer y le dice:
-¡Pon unos papeles en el suelo!
-No, mujer, si llego bien.
-Pues recuérdale que, si tuviese un accidente, su edad aparecería en los periódicos...
Un gallego está pintando el techo de la habitación. Llega su mujer y le dice:
-¡Pon unos papeles en el suelo!
-No, mujer, si llego bien.
-Señor profesor, Pablito me ha mandado al diablo.
-Bueno... ¿y qué has hecho tú?
-Pues nada, he venido a verle a usted.
-Oye, ¡que mi gato ha matado a tu perro!
-¿Pero qué dices, idiota? ¡Si mi perro es un dóberman!
-Ya, pero es que mi gato es hidráulico.
Él preguntó:
-¿Por qué las mujeres siempre tratan de impresionarnos con la apariencia, y no con la inteligencia?
Ella respondió:
-Porque hay más posibilidades de que un hombre sea estúpido que ciego.
-Mi amiga le ha confesado todas las infidelidades a su marido.
-¡Qué valor!
-Déjate de tonterías... ¡Qué memoria!
Un hombre va a ver al urólogo y le dice que quiere hacerse una vasectomía. El doctor le dice:
-Señor, es una decisión muy importante, ¿lo ha comentado con su esposa e hijos?
El señor le contesta:
-Sí, se sometió a votación y quedó 17 a 2.
-Mi hija se casó con un piloto italiano. ¿Y la suya?
-Con un vestido de seda.
-¡Hola, Caperucita verde!
-¡Hola, lobo daltónico!
-¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
-¡Coño! Ya debe de andar muy lejos...
-Disculpe, chófer, ¿este autobús me llevará al cementerio?
-Pruebe usted a ponerse delante, caballero.

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